Amigo internauta, activan la función audio,
si quieren oír el suave canto de las sirenas.
En
cuanto a los caballeros
valerosos que viajan en Internet en compañía de Lord Firefox,
Lady
Netscape, o de
su muchacho de cocina I.E.,
tendrán el honor y la ventaja de
utilizar este camino de menor importancia, si
lo prefieren al otro arriba.
Más tarde, les será
siempre permitido
descender a mi bodega,
si no esta cerrada. Tenga cuidado a las marchas, eso desliza... Hay
también mi terraza
y mi jardín;
o eso vendrá de pronto algún día. O
expresan sus
talentos en mi WikiGriffonia.
No
enviar imagen, solamente texto.
Bienvenida en mi humilde residencia.
¡Entre,
entre, por favor! El león no esta por aquí.
El Grito del
Cóndor
: corto relato
Fábulas
y Poesías : escritos antiguos